Bizkaiko Foru Aldundia - Diputación Foral de Bizkaia

Exposiciones

Anteriores

Gema Intxausti

"... Meanwhile... rapture"

Del 05 de noviembre de 2013 al 19 de enero de 2014

Del perro domesticado de Pávlov al perro maltratado de Kafka, cuando ya no es posible hablar, y ladrar es un síntoma de locura, es que algo está profundamente podrido.
Gema Intxausti

Gema Intxausti (Gernika-Lumo, 1966), una de las voces más personales entre las últimas generaciones de artistas vascos, presenta en Sala Rekalde su último trabajo titulado … Meanwhile… rapture, (…Mientras tanto… el arrebato”). Se trata de una metáfora de la locura tanto real como fingida, del dolor en su forma más desesperada, la ira, del matrimonio como un acto usurpador, del idiota, de la explotación, de la melancolía, del crimen accidental, de la venganza, de la corrupción moral y su versión más actual, el mobbing.  Para ello utiliza la conocida cita de Hamlet “Algo huele a podrido en Dinamarca” (Something smells like Denmark) representada mediante una singular pieza escultórica.

La frase Something smells like Denmark en su representación escultórica tiene una aparente falta de continuidad e irregularidad, como sucede en los soliloquios de Hamlet. Hamlet se interrumpe, verbaliza con disgusto y seguidamente con acuerdo. O bien tiene dificultad al expresarse directamente o bien se delata con sus juegos de palabras. No es hasta el final de la obra, cuando Hamlet articula sus sentimientos libremente. Como sostiene Pauline Kiernan “Hamlet muestra cómo el lenguaje de un personaje puede con frecuencia decir diversas cosas a la vez, y con sentidos contradictorios, reflejar pensamientos dispersos y sensaciones turbadas”.

Para la artista, “este teatro dentro del teatro nos lleva a otra realidad cercana, como es la de los experimentos realizados por el psicólogo David Rosenhan en 1973. De la ficción de la locura de Hamlet a la ficción de la locura del doctor Rosenhan y sus colaboradores, quienes se hicieron pasar por enfermos mentales para cuestionar las practicas psiquiátricas y finalmente, denunciar las categorizaciones de estas instituciones. Todas estas experiencias fueron recogidas y analizadas en su estudio Estar sano en lugares insanos y precisamente, este compendio constituye el punto de partida para este proyecto artístico”.

On being sane in insane places (Estar sano en lugares insanos) es un estudio publicado en 1973 por el psicólogo David Rosenhan donde critica y cuestiona la diagnosis psiquiátrica.

Influenciado por las teorías del Doctor Laing, Rosenhan llevó a cabo un experimento en el que ocho colaboradores simulaban oír voces para ser ingresados en varios hospitales estadounidenses, ningún otro síntoma era simulado. Los pseudopacientes dieron falsos nombres y empleos, pero no mintieron sobre ningún otro dato biográfico o circunstancia personal. Todos ellos, incluido el profesor, fueron admitidos y erróneamente diagnosticados con enfermedades psiquiátricas; concretamente siete de ellos con esquizofrenia y el octavo con trastorno bipolar.

Dichos pseudopacientes una vez admitidos, se comportaron con normalidad y comunicaron a los médicos que se encontraban bien y no habían sufrido más alucinaciones. Pero en lugar de cuestionar la diagnosis, e incapaces de detectar la mentira, los psiquiatras insistieron en que los pseudopacientes manifestaban síntomas de enfermedad mental real y permanecieron recluidos una media de diecinueve días, siendo todos ellos obligados a medicarse con antipsicóticos.

Una vez ingresados, deberían convencer al personal hospitalario de que estaban cuerdos y salir por sus propios medios, pero ninguno de ellos consiguió ser dado de alta hasta que aceptaron el diagnóstico de estar mentalmente enfermos y de tomar los medicamentos.

Al hacer públicos sus hallazgos, un hospital psiquiátrico desafío a Rosenhan a que enviase pseudopacientes a su hospital para que los detectaran. Rosenhan aceptó el reto y en las siguientes semanas el hospital identificó a 41 nuevos pacientes como pseudopacientes y consideró a más de 42 como sospechosos de los 193 que habían llegado en las últimas semanas. Sin embargo, Rosenhan no había enviado a nadie al hospital en este segundo experimento.

El objetivo del experimento de Rosenhan era conocer si los síntomas de los pacientes pueden ser categorizados, si estas categorías son objetivas y si responden a las características manifestadas por el sujeto. Tras comprobar el resultado de sus experimentos llegó a la conclusión de que los diagnósticos psiquiátricos están en la mirada de los observadores y que los diagnósticos mentales se perciben como irreversibles. Rosenhan denunció esta situación alienante e invasora de la privacidad en la que no solo se cuestionaba los diagnósticos psiquiátricos sino también la despersonalización y el etiquetaje de las instituciones psiquiátricas.

Actualmente cualquiera puede llegar a ser un pseudopaciente, por ejemplo por una cuestión de mobbing laboral, algo tan frecuente hoy en día, y es que una de las características del mobbing es crear el rumor de que otro está loco. Acabaría uno así cruelmente encerrado, erróneamente diagnosticado y desprovisto de cualquier derecho, y la respuesta médica ante esta situación sería la misma que hace cuarenta años. Y es que las prácticas psiquiátricas tradicionales con su mirada cartesiana, apoyada en nociones del siglo XIX, es responsable de la perpetuación de una represión donde el paciente, rebajado a mero objeto, no llega nunca a ser sujeto. El sujeto-paciente está despojado de cualquier derecho, no forma parte de la comunicación, ya que esta es inexistente, y es que la mirada del observador esincuestionable.

Vamos sobreviviendo como perros, desde el perro domesticado de Pavlov al perro maltratado de Kafka. Escuchar el discurso del sujeto, no su ladrido ni su rabia, amar el gesto vocal, el sonido que advirtiendo la existencia de otro me considera a su vez...

Cuando ya no es posible hablar, ni articulada ni inarticuladamente, y ladrar es un síntoma de locura, es que algo está profundamente podrido, algo huele a Dinamarca.

LA ARTISTA

GEMA INTXAUSTI nació un día de mercado en Gernika-Lumo en 1966. Estudió Bellas Artes en Universidad del País Vasco, donde se licenció en 1990, y posteriormente cursó Cine en la University College for the Creative Arts en Inglaterra. Actualmente vive y trabaja en Edimburgo. En 1989 participó en el taller de Angel Bados, posteriormente en el de Pepe Espaliú en 1992 y en el de María Luisa Fernández en 1996, todos ellos en Arteleku, Donostia-San Sebastián. Entre las becas destaca la de Creación de Artes Plásticas de la Diputación Foral de Bizkaia en 1994 y en 2000 la del Gobierno Vasco. Al año siguiente formó parte de la exposición Gaur, Hemen, Orain celebrada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.



Imágenes
  • "...Meanwhile... rapture", 2013
  • "...Meanwhile... rapture", 2013
  • "...Meanwhile... rapture", 2013
  • "...Meanwhile... rapture", 2013
  • "...Meanwhile... rapture", 2013
  • "...Meanwhile... rapture", 2013