Del 08 de noviembre de 2017 al 14 de enero de 2018
Ze morena zauden / Qué morena estás es el título de la exposición de Damaris Pan que la Sala Rekalde acogerá desde el 8 de noviembre al 14 de enero, dentro del Programa Barriek. En esta muestra se podrá ver el trabajo pictórico más reciente de la artista, compuesto de una obra de gran formato resultado de más de un año de trabajo y otras piezas de tamaño mediano. En todas ellas está presente el tema mismo de la pintura; lo material, lo manual o corporal no subordinado a lo visual. En su caso la pintura se aproxima a cierto carácter escultórico, desde un hacer que insiste en lo constructivo. Lo pintado no significa otra cosa, su valor no reside en lo que de ella se pueda decir, sino que ella misma es significado. Es la pintura como modo de conocimiento y de afecto estimulado por los encuentros con todas las demás cosas que no son pintura. Las diferencias, las rarezas, los pliegues, fisuras, lo normal, lo cotidiano, lo aburrido, lo igual.
El texto que acompaña la exposición desarrolla la idea que aparece en el título y pone en relación a éste con la obra expuesta. Comienza con la necesidad de cambiar los destinos de las cosas en el hacer artístico y deriva hacia una conversación acerca del cambio de color de nuestras pieles. Qué morena estás es una expresión corriente, banal, frase hecha que funciona casi como saludo durante una época, pero, a pesar de su naturaleza superficial o epidérmica, es al mismo tiempo profunda, casi filosófica: una persona le dice a otra qué morena estás = tú en realidad no eres así = tú pronto no serás así = tú ahora estás en un estado provisional y transitorio = Ser o Estar. Todo puede ser y es de otra manera.
Damaris Pan (Mallabia, 1983) ha realizado sus estudios de Bellas Artes en la EHU-UPV y en la KHB de Berlín. Defendió en 2014 su tesis Doctoral en torno al desvío y la anomalía de los valores como fundamento artístico bajo el título Lo Bueno, Lo Bello, Lo Berdadero. Hasta ahora la producción de obra la lleva a cabo en su taller en Bilbao, compaginándolo con la docencia en el Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes en Leioa.
Ze morena zauden / Qué morena estás
Cambiar los destinos, con la cara bien cerrada y la puerta abierta, como siempre pasa, porque no sabes pasar de otra manera. Un brise-soleil entre sol y humano para hacer lo claro oscuro y lo oscuro claro. Si tú no llegas yo no existo. Son mis soledades que quiero compartir contigo, pero hace falta, dices, un milagro, para que puedas resolverte tú en ellas. La lluvia es grande o es pequeña. Duermevela. Sueño de pan con pantalón de pana. El primer agujero por la primera piedra, por quitarla, por no ponerla.
En la playa una chica fea guapa come papel de plata. Adolescente pecho alto y vientre recién hinchado. Dentro de la boca mojado. Sus gafas grandes y ojos asiados. Son bonitos los ojos lupados al revés. Cara arriba aparece un hombre espalda azul celeste siena tostada y torso de colina rizada.
Me abraso roja.
El 17 viene después del 18 y la F después de la G. El 7 es una F y el 8 es G. Los números 1 2 3 6 8 9 4 5 7. La I y la J son letras mal en su lugar. Mejor A B C D E G I J F H K L y Guadalajara en Andalucía. La mujer es igual al hombre porque no lo es.
Dime en tres palabras para qué un pañuelo huele a pelo.
El chiste se ocurre en un sitio alrededor de otro sitio alrededor de este sitio. Lo necesario nunca está en su lugar. Ni en su momento.
Pero no importa el tiempo que venga que alguien te diga qué morena estás:
Tienes un color fascinante - Qué morena estás
Pues ya se me ha quitado - Tenías que haberme visto hace unos días - Y no te creas no he tomado casi el sol
A mí es que me coge fácil - Pero enseguida se me va
Y a Ella más - Tú compara - Mira su brazo
Gracias - Pero lo mío es piel morena de por sí
Y se pone negra
Pero qué más da
Azúcar moreno la luna de miel te ha sentado bien
Tu piel morena sobre la arena, nadas igual que una sirena.
Tu pelo suelto moldea el viento, cuando te miro me pongo contento
Y si miro al horizonte puedo ver cómo las olas pelean por tocar tu piel
Y si miro al horizonte puedo ver cómo las olas pelean por tocar tu piel
Fin
Damaris Pan